Brazilian Kerantin se ha convertido en uno de los servicios estrella en nuestro salón, especialmente por quienes buscan un cabello más suave, brillante y fácil de manejar. Si estás pensando en hacerlo pero aún tienes dudas, aquí tienes una guía clara y completa para decidir con criterio.

El tratamiento de Brazilian Keratin, tiene su origen en Brasil y consiste en aplicar una fórmula rica en queratina —una proteína natural presente en el cabello— que se sella con calor mediante planchas. Este proceso crea una capa protectora alrededor de la fibra capilar, reduciendo el encrespamiento y aportando un acabado más pulido. Brazilian Kerantin está libre de formol y ácido glioxílico.

Uno de sus mayores atractivos es su versatilidad: funciona en casi todo tipo de cabellos, incluidos los teñidos o tratados químicamente. Es especialmente eficaz en cabellos rizados, rebeldes o difíciles de peinar, ya que reduce notablemente el tiempo de secado y facilita el peinado diario.

El procedimiento suele durar entre dos y cuatro horas, dependiendo de la longitud y densidad del cabello. Comienza con un lavado profundo, seguido de la aplicación del producto, secado y sellado con plancha. Aunque el proceso es largo, los resultados suelen ser visibles de inmediato: un cabello más suave, brillante y manejable.

Eso sí, el mantenimiento es clave. Durante las primeras 48-72 horas se recomienda no lavar el cabello ni recogerlo. A largo plazo, es importante utilizar champú de la línea Brazilian Keratin, y secarlo con secador de mano, así como mantener una buena hidratación para prolongar los efectos, que pueden durar entre dos y seis meses.

En cuanto a la experiencia de los usuarios, la mayoría destaca la transformación del cabello y la comodidad en el día a día. Elimina el Frizz, facilita su alisado y peinado, el cabello luce brillante.

En definitiva, la queratina brasileña puede ser una excelente opción si buscas controlar el encrespamiento y simplificar tu rutina capilar, siempre que tengas en cuenta sus cuidados para prolongar sus efectos.